28 ago 2009

A GUSTO CON ESTAS FRASES

Todo nuestro descontento por aquello de lo que carecemos procede de nuestra falta de gratitud por lo que tenemos (D. Defoe)

Cuanto mejor es una persona más dificilmente sospecha de la maldad de los demás (Cicerón)

Cuando tengo que armar el equipo, elijo a mis amigos, no a los mejores

El verdadero modo de vengarse de un enemigo es no parecérsele (Marco Aurelio)

Amame cuando menos lo merezca ya que es cuando más lo necesito (proverbio chino)

El hombre feliz es aquel que siendo rey o campesino encuentra paz en su hogar (Johann Wolfgang von Goethe)

En toda cosa, la medida y la proporción constituyen la belleza y la virtud (Platón)

Materializar lo espiritual hasta hacerlo palpable, espiritualizar lo material hasta hacerlo invisible: ese es todo el secreto del arte (Jacinto Benavente)

La hipocresía es el homenaje que el vicio rinde a la virtud

Los hombres se equivocan más a menudo por ser demasiados listos que por ser demasiados buenos (Bernard Shaw)

Las actitudes simples con afecto y compromiso se convierten en amistad y perdura cuando es mutua (Rosa Juana Pereyra -la tía de mi esposa-)

El objeto social del arte es la exaltación de la vida en la belleza (Leopldo Lugones)

Todo hombre recibe dos educaciones: la que le dan y la que él se da; esta última es la más importante (Edward Gibbon)

Donde reina el amor, sobran las leyes (Platón)

Pelear por la paz es como coger por la virginidad

La vida dura un instante, suficiente para hacer cosas eternas

Los viajes son como pequeñas vidas (Dominique Cléri)

Del matón al cobarde sólo media la resaca

Es preferible la derrota con los amigos y no la victoria con los indeseables (Alejandro Dolina)

24 ago 2009

Esperanza

Hablar de esperanza se resuelve en algo concreto: serenidad interior. Te reitero que a esa esperanza yo la entiendo como la posibilidad de comprender cada cosa que pasa como la mejor manera en que podía suceder. Eso lleva algo de resignación si uno esperaba más de tal cosa o no esperaba tal cosa, pero al reposar el ánimo, esa resignación se torna en impulso que nos hará buscar el amor y la belleza de tal cosa. De lo contrario, estaremos hablando de resentimiento. Ese impulso que nos hace tender hacia el amor y la búsqueda de la belleza, creo que es la clave para sobrellevar momentos difíciles. Por ejemplo, no te veas como un enfermo, sino como alguien que tiene una enfermedad. Eso creo, firmemente, que te hará descubrir amor, ya que, de alguna manera, asumir sólo la enfermedad “acomodará” las relaciones próximas que te frecuentan, o sea, lograrás una armonía con vos mismo en primer lugar, pues comenzarás a relativizar los efectos de la enfermedad, porque dejarás en un segundo plano el hecho de “estar enfermo” y descubrirás la belleza de los sentimientos que tus pares guardan hacia vos: la tolerancia, la compasión, la generosidad y la demostración de ellos. De igual modo, cultivá la búsqueda de la belleza de lo que está dos brazos más allá de tu mano: el alarmante sonido de una urraca, los aplausos de la copa de un árbol en un día ventoso, el ascendente son del agua corriente, los soliloquios de un grillo, el crujido extemporáneo de un mueble a la madrugada; el olor de una mañana soleada o el de la tierra en vísperas de chaparrón, el aroma de la pimienta recién molida, el de un perfume lucido con candor, el encanto de un asado ajeno, el sabor de uno propio, el de un beso sostenido, el de la tinta del diario más querido, la tierna esencia de la sien de tus nietas impregnada en tus labios; gozá el abrazo fraternal, conyugal, amistoso y del espontáneo también, la corrugada piel de una almendra, la suavidad de su blancura interior, la irremplazable singularidad de tu almohada, la frescura de la ventisca del alba; observá los colores de un paisaje, el movimiento caprichoso, determinado o azaroso de cuanto se halle en el marco de tu ventana, las cortinas bamboleándose como espectros, el cielo en el comienzo de una mañana y en el final de un día, los infinitos ojos de la noche; la gracia de la comunicación, la emoción de una palabra, de un gesto o de un símbolo; la actividad creadora del hombre, el amor naïf y un silencio lleno de mensajes. Viví con la esperanza de encontrar en la vida el milagro de la vida. Ese milagro es el amor y la belleza.
I

Frase de amor:
“Decirse adiós es negar la separación, es decir: ‘Hoy jugamos a separarnos pero nos veremos mañana’. Los hombres inventaron el adiós porque se saben de algún modo inmortales, aunque se juzguen contingentes y efímeros”.

Frase de humor
"Cuando muera quiero que me incineren y que el diez por ciento de mis cenizas sean vertidas sobre mi empleador."


Estoy a poco de cumplir 35 años y se me ocurrió preguntarme si no habré recorrido la mitad de mi camino.
Debo confesarte que ésta y muchísimas otras preguntas han estado desvelándome la mayor parte de los días de los últimos meses. Tiene esto su origen en un cambio que he experimentado, que partió de vos. La fortaleza y entereza con que has afrontado los sucesos acaecidos en tu persona, produjeron verdaderamente un cambio en la mía. Me siento cambiado. Me siento mejor.
Es que se ha despertado en mí una sensibilidad que no creía capaz de vivir. Repercute positivamente tanto en mi persona como en la de los que me rodean.
Posiblemente te cuestiones porqué o para qué te tocó justo a vos este estado. Pues acabo de darte una respuesta. La gente es tan dura de alma que necesita un sacudón para activarla y ponerla en movimiento.
A mis casi 35 años te agradezco con todo mi corazón que hayas producido un cambio tan radical en mis sentimientos, que me hayas hecho ver la vida desde otra óptica, que me hayas hecho valorar la familia que tengo. Ante todo esto, no haré más que replicar tus valores y tu amor hacia la mía, para poder llegar a tener, en mi vida, una reciprocidad de cariño como el que te ha sido demostrado.
Y recurrí a la sutileza de decir en mi vida sin decir, por ejemplo, llegar a tener a tu edad, pues no sé siquiera si cumpliré los 35 años. Porque después de pensar y razonar y cuestionarme y dar vueltas y vueltas, llegué a la conclusión de que uno no vive una cantidad de años, sino que uno vive toda su vida. ¿Cuánto me falta? “Toda la vida”, es la respuesta más precisa, más verdadera tal vez.
Luego, todo lo que se desencadene a partir de aprehender esa respuesta, serán virtudes.