20 abr 2009
Juegos
¿Cuántos pasos da un pájaro antes de emprender vuelo?
Si encuentras una hoja perdida a tus pies, ¿sabrías descubrir de qué árbol se desprendió?
¿Y si te despertaras esperando tu propio pronóstico acerca de qué figuras tendrán las nubes? Por caso: Cielo cubierto de pururú con probabilidades de que se unan hasta convertirse en merengue, o podrías decirte: Nube a la deriva en busca del pelotón que la dejó plantada o por qué no: cielo algodonado, poniéndose hacia la tarde como trapo de piso a punto de ser estrujado.
Divirtiéndose así, qué lindo sería enojarse por perder la cuenta de los pasitos dados por el pajarito con sus patitas de débil rama.
Sería lindo preocuparse por no dar con el árbol que la hoja abandonó, como si no encajara la pieza en su rompecabezas.
¿Y si pensaras y pensaras y ninguna forma se te ocurriera para metaforizar el hermoso cielo con canas?
Esos serían enojos, ¡carajo!, y preocupaciones y ansiedades que valdrían la pena.
Uno, incluso, sería más digno al encolerizarse. ¿O no?
Estos “juegos”, creo muy firmemente, nos acercan serenamente a lo más recóndito de los sanos sentimientos; despiertan en nosotros el asombro, nos dibuja una sonrisa al vincularnos tan directamente con secretos que la naturaleza guarda para nuestros espíritus y que, no dudo, serán tratados hasta convertirlos en una sensación de “placer del agradecimiento”.
Ser agradecido es uno de los valores más importantes que me has enseñado, y estoy seguro, y por eso lo comparto con vos, de que estos pasatiempos, como otros que se te puedan ocurrir, te harán más fuerte de espíritu aún y te permitirán crear nuevas maneras de sentirte alegre.
En la Huella de un Colibrí
- Rojo
- Muy bien, tomá pibe.
El niño dio media vuelta y comenzó a remontar su barrilete que escribía letras a ser descifradas con los años. Relámpago de juguete que confundía sueño y realidad; tallo alargado en cuyos extremos bien se observaba flor o raíz: el niño ondeando en un cielo de estrenado celeste o un rombo carmín que sonreía.
Signo de pregunta tórpido que le demoraba las preguntas.
3 abr 2009
Evoluciones
Hombre portando bronces
pero para abrir cerrar cerrar y revisar cerraduras
Homo zepam
pero poco homo ludens
Hombre consumidor de humo
pero sin fotosíntesis
Hombre sin sombra durante su jornada,
hombre sin sol antes y después de su jornada
Hombre numerado
pero con poco para contar.
pero para abrir cerrar cerrar y revisar cerraduras
Homo zepam
pero poco homo ludens
Hombre consumidor de humo
pero sin fotosíntesis
Hombre sin sombra durante su jornada,
hombre sin sol antes y después de su jornada
Hombre numerado
pero con poco para contar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)